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La Peninsular: Un experto en los mosaicos de pasta en Mérida

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La Peninsular: Un experto en los mosaicos de pasta en Mérida
Mosaicos expuestos en la fábrica La Peninsular, en el centro de Mérida. Foto: Yucatán At Home.

Cuando pensamos en las pintorescas casas yucatecas solemos pensar en las baldosas de pasta. Famosas por sus colores, sus intrincados detalles y su acabado brillante, son uno de los elementos más buscados en las casas coloniales.

Mosaicos en La Peninsular. Foto: Verónica Garibay

Los mosaicos se remontan a la antigüedad, donde se utilizaban para crear patrones que asemejaban a dioses, rastros y diferentes cosas de la naturaleza, con piedras de mármol, terracota y diferentes pedazos de piedra. Pero los mosaicos tal como los conocemos surgieron alrededor de 1850, en las ciudades de París y Barcelona. Esta última los trajo a México con la conquista española, donde se convirtieron en un elemento básico del estilo del país colonial.

Como resultado de este intercambio cultural, nació en Yucatán una próspera industria del mosaico, que vio surgir muchas empresas exitosas, entre ellas La Peninsular.

Mosaicos expuestos en la fábrica La Peninsular, en el centro de Mérida. Foto: Verónica Garibay

Hacia 1970, esta fábrica de mosaicos abrió sus puertas en el centro de Mérida. Disfrutó de muchos años de éxito antes de la llegada de los suelos modernos al estado. El terrazo, la cerámica y el porcelanato comenzaron a competir con los tradicionales suelos de pasta, lo que causó estragos en la industria.

20 años después, cuando los mosaicos pasaron de moda y las empresas comenzaban a desaparecer, La Peninsular fue comprada por el ingeniero Ignacio Durán Encalada.

“Me enamoré de los diseños y del proceso”, cuenta Ignacio. “Cuando las demás empresas empezaban a fracasar, nosotros tuvimos la suerte de seguir adelante. Somos auténticos sobrevivientes de aquellos años”.

Azulejos en forma hexagonal. Foto: Verónica Garibay

Ignacio señala que el negocio fue duro hasta finales de los noventa, cuando empezaron a llegar a Yucatán expatriados de Estados Unidos y Canadá.

“Estaban interesados en comprar y remodelar casas coloniales clásicas, y los azulejos eran gran parte de lo que buscaban”, recuerda Ignacio. “Los azulejos de pasta son muy diferentes a los estilos de piso de Norteamérica, por lo que su estilo único atrae mucho a los compradores extranjeros”.

Algunos de los patrones más complicados en venta en La Peninsular. Foto: Verónica Garibay

Los mosaicos de La Peninsular son muy variados. Muchos de sus diseños son réplicas de diseños antiguos, y algunos otros son diseños traídos por sus clientes.

“Algunos de nuestros clientes optan por traer un diseño propio y nos permiten añadirlo a nuestro repertorio. Pero, por supuesto, hay algunos que son bastante más celosos de sus creaciones”.

La fábrica de La Peninsular, detrás de su tienda. Foto: Verónica Garibay

Aunque hay más de 100 diseños entre los que elegir, Ignacio dice que no existe un único diseño que pueda servir para todo el mundo.

“Cada persona que nos visita encuentra un favorito”, dice. “Yo nunca podría elegir. Aunque tengo algunos candidatos”.

Ignacio nos cuenta que el proceso con el que producen sus azulejos es artesanal.

Color vertido en un molde de mosaico. Foto: Verónica Garibay

“Las máquinas sólo se utilizan para prensar el azulejo. Hoy en día utilizamos una prensa eléctrica, que es muy diferente al proceso hidráulico que se utilizaba antes. Pero el vaciado, el relleno y los acabados se hacen a mano”.

Los mosaicos de La Peninsular tienen todo tipo de formas, diseños y colores, algunos de los cuales utilizan hasta 11 tonos o matices diferentes.

Mosaicos prensados, listos para ser embalados. Foto: Verónica Garibay

“Muchos visitantes se sorprenden por el nivel de detalle de nuestros diseños y de lo complejos que pueden ser. No hay muchas tiendas que estén dispuestas a dedicar el tiempo y el trabajo que requieren estos elaborados patrones, pero se han convertido en algunos de nuestros favoritos de siempre”.

Mosaicos en La Peninsular. Foto: Verónica Garibay

Ignacio pinta un mapa hablado y nombra las docenas de lugares internacionales donde sus mosaicos han encontrado un hogar.

“Nuestros suelos se pisan por todo el mundo. Belice, Panamá, Puerto Rico, Alemania, Estados Unidos y Canadá son algunos de los países a los que hemos llegado hasta ahora”.

Azulejos en blanco y negro en el Salón Imperio, en el Empire State Building. Foto: Darío Wolos.

Las baldosas de La Peninsular han llevado un toque de Yucatán a icónicos lugares como el Hotel Nickelodeon de Panamá y el emblemático Empire State de Nueva York.

“Para nosotros es un testimonio de lo reconocido que se ha vuelto nuestro trabajo. Estamos orgullosos de representar a nuestro estado en todo el mundo con algo tan bonito”.

Visite La Peninsular en la Calle 62 No. 619 o contacte a Ignacio al número 999-997-8367.