
Paredes blancas, piedra natural y el flujo del agua son los elementos que hacen de Casa Luna Llena algo fuera de este mundo.
La abundante herrería oscura añade un toque de drama a la ornamentación de este acogedor refugio.

Fernando Abreu diseñó y construyó este refugio de dos dormitorios para el artista estadounidense William Betts, quien ansiaba un nuevo proyecto en Mérida, donde vive por temporadas.
En un país conocido por sus colores brillantes, Betts optó por colores tenues pero cálidos con techos altos para sus grandes cuadros. Esto elimina la necesidad de agonizar en la búsqueda de una paleta de colores. Se puede observar cemento blanco por todos lados, una opción neutra para colgar arte y de fácil mantenimiento.

Aunque en general la casa es moderna, también posee una elegante columnata, ornamentación en hierro negro y azulejos de pasta decorativos que hacen referencia a Yucatán, explica Abreu. La orientación del comedor y cocina crean una vista dramática la cual atraviesa dos cuartos hasta terminar en la habitación principal de la casa, la cual lleva a un gran baño en el fondo. Los materiales naturales predominan, por ejemplo en sus encimeras de cocina en granito negro. Al centro de la cocina podemos apreciar una isla acentuada con losas grises y negras que hacen juego con el piso y protector contra salpicaduras, el cual es iluminado por tres faros.

La luz en la casa tiene una apariencia natural, por lo menos durante el día cuando los tragaluces orientados hacia el norte de la casa le dan la bienvenida a los rayos del sol. En vez de colocar un cristal en el techo, Abreu creó tragaluces verticales con ventanas equipadas con mosquiteros, para así reflejar la luz en el muro en vez de que brille directamente hacia abajo. El resultado es sumamente funcional ya que permite un buen flujo de aire y evita por completo los contratiempos de los tragaluces tradicionales.
Sin embargo, el protagonista de la casa es el agua.

El agua fluye desde la entrada de la casa, y guía la mirada hacia una hermosa alberca la cual se extiende a lo largo de la propiedad. Sus bordes marcados son atenuados por largas petunias purpuras las cuales miran hacia el sol trayendo un toque de color.
Aunque está ubicada en el centro, casi toda la casa mira hacia el agua. Hasta la tina, escondida entre vegetación, tiene vista a la alberca a través de un hermoso ventanal de herrería. O se puede mirar directamente hacia al cielo en noches claras para disfrutar del espectáculo que le da nombre a la casa, la luna llena.

Es difícil imaginar que una casona tan magnífica tenga solo dos cuartos, pero es realmente modesta en cuanto a proporciones. Las pinturas de Betts tienden a ser de gran formato y fácilmente encontrarán un hogar en sus altos y casi interminables muros.
La obra artística de Betts viene principalmente de la fotografía en forma de imágenes tomadas de cámaras de seguridad las cuales después manipula y reinterpreta. Sus pinturas de las ruinas Mayas como son Uxmal y otros famosos sitios también están presentes en casa Luna Llena.

Abreu dirige Centro Architects, basados en Mérida. Este despacho busca diferenciarse de sus competidores y subcontrata basándose en calidad y no en costo, lo cual evita malentendidos si surgiera algún problema. El despacho también ofrece servicios de diseño de interiores así como administración inmobiliaria una vez que la casa quede terminada. Abreu completó su educación formal en Estados Unidos, y desde entonces se dedica al negocio de la arquitectura y construcción.
Betts ha estado viniendo a Mérida por años y ve la casa como una obra de arte en sí. El resto del año, reside en Litchfield Hills of Connecticut, un lugar realmente muy distinto a su hogar en el barrio de Santiago.